El RTC (reloj en tiempo real) es un temporizador independiente que se utiliza para proporcionar la hora del sistema. Puede seguir funcionando durante cortes de energía o en modos de bajo consumo gracias a una batería de respaldo como fuente de alimentación. Cuando se trata de sistemas integrados, es fundamental seleccionar la batería RTC adecuada, ya que influye directamente en la precisión y la estabilidad de la hora del sistema.
¿Cómo elegir la batería RTC para un sistema integrado?
Voltaje:
El voltaje de la batería del RTC debe coincidir con el voltaje operativo del chip RTC, normalmente 3 V o 1,8 V. Unos niveles de voltaje incorrectos, ya sean demasiado altos o demasiado bajos, pueden provocar un mal funcionamiento o daños en el chip RTC.
Capacidad:
La capacidad de la batería RTC determina cuánto tiempo puede proporcionar energía de respaldo. Las baterías de mayor capacidad tienen una vida útil más larga, pero también tienen un mayor coste y tamaño. Por lo general, la capacidad de la batería RTC debe soportar al menos 10 años de uso.
Temperaturas:
Las características de temperatura de la batería RTC afectan a su voltaje de salida y capacidad. Existen diferentes tipos de baterías RTC adecuadas para distintos rangos de temperatura, como -40 °C a 85 °C, -20 °C a 70 °C y 0 °C a 50 °C. Al elegir una batería RTC, se debe tener en cuenta la temperatura ambiente del entorno del sistema y seleccionar un rango de temperatura adecuado.
Coste:
El coste de la batería RTC también es un factor importante a tener en cuenta, ya que afecta a la rentabilidad global del sistema. Se debe elegir una batería RTC rentable que cumpla con los requisitos del sistema.
Recargabilidad:
Las baterías RTC recargables se pueden cargar durante el funcionamiento del sistema utilizando una fuente de alimentación externa, lo que prolonga el tiempo de uso del sistema. Las baterías RTC no recargables solo se pueden utilizar una vez y deben sustituirse después de su uso.
Tipos de baterías RTC
Pila de botón:
Las pilas de botón, como las CR2032, son pequeñas pilas redondas de litio. Se pueden montar en soportes para pilas o conectar a la placa base mediante cables de alimentación externos. Las pilas de botón no son recargables, pero ofrecen ventajas como su pequeño tamaño, su gran capacidad, su amplia gama de temperaturas de funcionamiento, su sencillo funcionamiento y su fácil sustitución. Se encuentran entre los tipos de pilas RTC más utilizados.

Supercondensador:
Los supercondensadores son dispositivos de almacenamiento de energía con altas densidades de energía y potencia. Se pueden soldar directamente a la placa base o conectarse mediante zócalos. Los supercondensadores tienen como ventajas velocidades de carga y descarga rápidas, larga vida útil, ausencia de efectos memoria y respeto por el medio ambiente. Sin embargo, sus limitaciones incluyen su pequeña capacidad, su rápida autodescarga y sus malas características térmicas, lo que restringe su aplicación en los RTC.

Batería de polímero de litio:
Las baterías de polímero de litio son baterías secundarias de ionen litio flexibles y altamente personalizables que pueden adaptarse a formas y tamaños específicos en función de los requisitos de diseño del sistema. Ofrecen ventajas como alta capacidad, peso ligero y alta seguridad. Sin embargo, entre sus inconvenientes se incluyen los altos costes, los ciclos de carga y descarga limitados y la necesidad de chips especializados para la gestión de la carga y descarga, lo que limita su uso en aplicaciones RTC.

Conclusión
En resumen, al seleccionar una batería RTC para un sistema integrado, es esencial tener en cuenta diversos factores y encontrar un equilibrio basado en los requisitos de diseño del sistema y las consideraciones prácticas.




